Álora conmemoró ayer viernes, 30 de enero, el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, con una jornada participativa en la que colaboraron los distintos centros educativos del municipio. La iniciativa reunió a alumnado, profesorado y vecinos/as en una serie de actos simbólicos para promover valores de convivencia, respeto y solidaridad.
La celebración comenzó con una animada latukada y una marcha desde la Casa de la Cultura hasta la Plaza Fuente Arriba. Durante el recorrido, el alumnado portó pancartas con mensajes de paz y utilizó silbatos para llamar la atención sobre la importancia de construir un mundo más justo.
Una vez en la plaza, desde el balcón del Ayuntamiento se procedió a la lectura de un manifiesto por la paz, en el que se destacó el papel fundamental de la educación en la formación de una sociedad tolerante. Como cierre del acto, se soltaron varias palomas blancas, una por cada centro educativo participante, como símbolo de esperanza y unión.
El Ayuntamiento agradeció la implicación de la comunidad educativa y resaltó el valor de este tipo de actividades para fomentar, desde edades tempranas, una cultura de paz en el municipio.