El pueblo de Álora vivió ayer una jornada de gran devoción y emoción con la visita de la Hermandad Virgen de Flores de Encinasola, que ha traído consigo la venerada imagen del Niño Jesús de la Virgen de Flores. Este acto fue recibido con gran entusiasmo y cariño por parte de perotes y perotas, que han mostrado su apoyo y admiración hacia los hermanos y hermanas de la hermandad de Encinasola, en una jornada de profunda conexión religiosa y cultural.
El alcalde de Álora, Francisco Martínez Subires ha destacado la importancia del encuentro y el profundo significado para las dos localidades. La alcaldesa de Encinasola, María Dolores Benjumea y el compositor Abel Moreno firmaron en el libro de honor del Ayuntamiento de Álora, dejando constancia de este acto histórico y simbólico, que refuerza los lazos entre ambos pueblos.
El pueblo de Álora se volcó en la recepción, con numerosos fieles que acudieron a rendir homenaje a la imagen del Niño Jesús, cuyo traslado se considera una muestra de devoción y unión espiritual. La emotiva bienvenida por parte de los/as vecinos/as y las autoridades locales hizo de este evento un recuerdo inolvidable para todos los presentes.
Este acto no solo tiene un gran componente religioso, sino también una significativa dimensión cultural, ya que refleja la tradición y la unidad entre localidades que comparten la fe y el cariño por sus costumbres. La llegada de la imagen del Niño Jesús de la Virgen de Flores a Álora quedará en la memoria colectiva como un símbolo de fraternidad y esperanza.